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Diplomacia nº 140

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La Academia Diplomática dialoga sobre la contingencia Sanitaria y la urgencia de incorporarse a la sociedad de futuro. - Academia Diplomática de Chile Andrés Bello
Academia Diplomática de Chile Andrés Bello | La Academia Diplomática de Chile “Andrés Bello” es una entidad dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile cuya misión primordial es formar a los futuros diplomáticos del país.
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07 May La Academia Diplomática dialoga sobre la contingencia Sanitaria y la urgencia de incorporarse a la sociedad de futuro.

La Academia Diplomática de Chile (ACADE) realizó un conversatorio, en el cual se analizó cómo la crisis actual del COVID-19 ha acelerado el uso de las tecnologías de la información y de la comunicación (TICs) y los múltiples desafíos y brechas que ello plantea en los procesos de digitalización, los cuales transformarán a diferentes sociedades.

El Presidente de la Fundación País Digital, Pelayo Covarrubias, y la Directora Ejecutiva del Comité de Transformación Digital (CTD) de la CORFO, Adriana Cárdenas, coincidieron en definir que las personas son el foco central en el desarrollo de estas herramientas habilitantes, constituyendo el principal motor de creación de valor. Están llamados a participar y obtener beneficios de la transformación digital. Por tanto, para ambos expositores, la educación se encuentra en la base del ciclo tecnológico-social que ofrecen las TICs.

Se analizó cómo la sociedad, los gobiernos, instituciones y las empresas enfrentan, incorporan y regulan estos procesos, en particular aludiendo a la necesidad de protección de los usuarios. El representante de la Fundación País Digital se refirió a tres enfoques para abordar una de las áreas más sensibles, la protección de los datos personales: un primer modelo de fuerte control gubernamental; un segundo esquema con amplio reconocimiento para los derechos del usuario como actor principal y la privacidad de su información; y un tercer formato, donde las empresas son dueñas de la información para la creación de valor, con diversos grados de regulación gubernamental.

Hubo una referencia a cómo este tema está generando cambios a nivel geopolítico. Se recalcó que aquellas entidades públicas y/o privadas, que cuenten con profesionales capacitados para realizar procesamiento de datos de alta complejidad (Data Science), además de tener acceso a amplios bancos de buena calidad de estos, podrán jugar un rol preponderante donde el poder provendrá del manejo de información y la transferencia de conocimientos hacia otras industrias. Esta reformulación del poder, desde nociones tradicionales hacia una con base en el conocimiento, es lo que ha permitido el surgimiento de nuevos actores no gubernamentales, con elevado poder de influencia a nivel mundial, presentando un desafío para estados y organismos internacionales.

Adriana Cárdenas, Directora Ejecutiva del Comité de Transformación Digital de Corfo

Este es un ámbito donde Chile ha generado importantes avances. Es el caso de Data Observatory que, a través de una alianza público-privada, dispone de un repositorio de datos astronómicos, de interés científico universal. A su vez, aprovechando datos generados desde sectores productivos (minería, industria forestal, entre otros) o por sensores localizados en el territorio (sismógrafos), el país ha podido desarrollar soluciones de valor agregado exportables a nivel global.

Ambos expertos destacaron la necesidad de priorizar y promocionar, desde la esfera política, a la transformación digital para abordar de manera íntegra, la dimensión educacional y cultural que plantea este proceso de cambio tecnológico. De esta manera, podrán abordarse y superarse las brechas existentes que se han hecho evidentes en la actual coyuntura sanitaria. Destacaron, a su vez, la forma en la cual nuestro país ha ido respondiendo a las diversas disrupciones tecnológicas, destacando el proceso de aprobación de la nueva ley de teletrabajo.

Este es un antecedente para demostrar la aceleración de los procesos de transformación y apropiación tecnológica, producto de la coyuntura sanitaria. Precisamente, en este momento, la Academia Diplomática está implementando una formación a distancia (e-learning), que era parte de su programa regular de entrenamiento diplomático. Con la aprobación de ese proyecto de ley se facilitará la ejecución virtual de labores que, anteriormente, sólo se podían ejecutar de manera presencial. De esta manera, se han dinamizado otros usos de herramientas como la teleeducación, el e-commerce, la telesalud y la telemedicina.

Pelayo Covarrubias fue enfático al señalar que el cambio cultural era, ciertamente, uno de los mayores desafíos para la eficacia en la apropiación de los procesos de modernización y digitalización que debe enfrentar la sociedad contemporánea. Destacó el ejemplo de consultoras especializadas en digitalización, cuya oferta potencial ha sido superada por la demanda de empresas que buscan digitalizarse en el menor tiempo posible. Esas experiencias pueden contribuir a plantear nuevos desafíos para procesos de digitalización y fomentar la innovación en esta materia.

Por su parte, Adriana Cárdenas señaló que estas nuevas tecnologías están reformulando la manera de vivir, trabajar, interactuar y aprender de las personas. Si bien el contexto actual está acelerando la utilización de las TICs, es necesario comprender que la transformación digital es un proceso en constante evolución, en el cual Chile ha demostrado avances. Las alianzas y sinergias entre entidades públicas y privadas pueden permitir consolidar esta evolución y beneficiar a la sociedad en su conjunto. Considerando este potencial, será fundamental contar con entidades articuladoras de valor inter-agenciales, permitiendo la reducción de los costos de aprendizaje y habilitando espacios para la ampliación de estas innovaciones.

Pelayo Covarrubias, Presidente de Fundación País Digital

Para promover el ciclo continuo de la innovación tecnológica – acceso, uso, apropiación y sofisticación de la tecnología – será estratégico, en primer lugar, superar las brechas de competencias que la digitalización supone y reconvertir aquellos empleos con alto riesgo de ser automatizados. La Directora Ejecutiva del CTD relevó cuatro verticales donde el Comité ha aportado con su expertise: salud, construcción, industria 4.0 y territorio inteligente. Finalmente, recalcó que la base del desarrollo está en la innovación por lo cual, desde CTD de Corfo se ha creado COLABORATECH, metodología de trabajo y plataforma que digitaliza el ecosistema de emprendimiento e innovación en salud, para próximamente escalar esa solución hacia más sectores productivos.

De este conversatorio, se infieren algunas reflexiones sobre posibles escenarios post-COVID-19. Un primer aspecto es el valor de la contribución que la ciencia y el conocimiento pueden realizar a los procesos de toma decisional para prevenir y enfrentar emergencias y pandemias globales. La cooperación internacional para la construcción de capacidades nacionales y cómo ello se expresa en el dialogo local, regional y multilateral es fundamental. En consecuencia, uno de los principales desafíos, probablemente, se vinculará a las formas de entender la cooperación y la acción colectiva para enfrentar, eficaz y solidariamente, fenómenos que afectan transversalmente a toda la humanidad, como también, el hecho de fomentar espacios, tiempos y medios para el diálogo entre actores.

La transformación digital ha demostrado ser, en la presente coyuntura sanitaria, uno de los avances más significativos para las sociedades. Las herramientas habilitantes facultan la continuidad en la provisión de bienes y servicios básicos. Será imperativo abordar los desafíos técnicos (infraestructura, conectividad) y la superación de brechas (alfabetización y cultura digital) que ello conlleva.

Este fue un ejercicio que evidenció cómo la transformación digital está cambiando la práctica de la diplomacia, donde la política exterior debe tener un enfoque proactivo, con capacidades reales para interactuar en las múltiples redes que conducen la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i), las disciplinas STEMD y la formación de capital humano avanzado, que ciertamente están configurando una nueva fisionomía en la geopolítica, el poder y en las relaciones internacionales. Este es el contexto en el cual la Academia Diplomática de Chile (ACADE) ha incorporado la ciencia y el conocimiento en la formación de las nuevas generaciones de diplomáticos.

 

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